Este pequeño pero tradicional núcleo se sitúa a una altitud de 750 metros, por lo que las fabulosas vistas de la costa y de las islas próximas están aseguradas.
Si nos adentramos en él, podremos ver preciosas casas de antaño y un rico patrimonio etnográfico palpable en las hermosas eras y hornos de pan y teja, que nos devuelven a las costumbres pasadas.
Además, podremos disfrutar del campo y del aire libre en los senderos que se adentran en el núcleo. Te encantará.